Una descendiente de Benito Salazar de León y Juana Fernández Ferraz visita La Palma.

Lil Soto Muñoz, residente en Santo Domingo de Heredia, en Costa Rica, estuvo de visita en La Palma del 16 al 20 de octubre de este año, para investigar sobre el pasado de su familia en esta Isla. Lil Soto es descendiente en cuarta generación del matrimonio formado por Benito Salazar León (1835-1886) abogado y Juana Fernández Ferraz (1834-1918), maestra, que fueron propietarios de la hacienda Salazar, en el pago de Monte Breña, perteneciente al municipio de Villa de Mazo.

Esta hacienda, que incluía una casona y cierta cantidad de terreno agrícola a su alrededor, era utilizada por sus propietarios para pasar algunas temporadas en el campo, sobre todo en verano, ya que su residencia habitual estaba en Santa Cruz de La Palma. Fue en esta casa donde nació Caridad Salazar el 16 de agosto de 1869.

Caridad Salazar con su nieta María de los Ángeles

Caridad Salazar Fernández nació en la Villa de Mazo, pero con tres años se trasladó junto con su familia a Cartago (Costa Rica), donde ya vivían sus tíos maternos, también de origen palmero, Valeriano, Juan y Víctor Fernández Ferraz, conocidos educadores en este país. Esta culta ascendencia explica que las dos hijas de Juana y Benito Salazar, Caridad y Adoración, se dedicaran también a la enseñanza y a la escritura. Caridad trabajó como maestra y colaboró en la escuela privada que dirigía su madre, así como en otros centros docentes de Alajuela y Cartago. Se casó con Juan Robles Guzmán, natural de Cartago, jurado y jefe político del cantón de Coronado, con el que tuvo diez hijos. Murió el 26 de agosto de 1948. Escribió varios libros de cuentos y leyendas como “Ensueños infantiles”, “Celajes de oro”, “Un Robinson Tico” y “Horas de recreo”; de poesía, como “Amor” e “Iris”; novelas costumbristas y sociales como “La Pastora de los ángeles” y “El legado” y varios artículos periodísticos. Entre sus novelas históricas se destacan “Diana del Malvar”, que no se llegó a publicar, “La Cruz de Caravaca” y “Flor de café”.

La propiedad de Benito Salazar en Villa de Mazo pasó a manos de Laureano Pérez Ruiz en los primeros años de la década de los setenta del siglo XIX, cuando acababa de regresar a La Palma después de un tiempo como emigrante en Cuba, lugar donde había adquirido cierta fortuna con la que pudo comprar además otra finca en La Esperilla, en el barrio de Tigalate, también en el municipio de Villa de Mazo. Laureano, su esposa Petra y sus once hijos se dedicaron a la agricultura y la ganadería en estas tierras.

En 1960 el Ayuntamiento de Villa de Mazo organizó, dentro de los actos del patrono San Lorenzo, un acto de reconocimiento y homenaje en memoria de Caridad Salazar. Su hija Alicia Robles de Salazar (1899-1983), que estuvo presente en el acto, decía en aquellos momentos: “El más hermoso, el más bello, el más emocionante homenaje, al reconocerla, a ella, como única mujer de la Palma que ha puesto muy en alto el nombre de su patria, fuera de ella”.

En este homenaje que impulsó el poeta de Breña Baja Félix Duarte Pérez, en el que también pronunció unas palabras de elogio a la poetisa, se entonaron los himnos de España y Costa Rica por la Banda de Música La Esperanza y se descubrió una placa rotulada en mármol en la fachada del Ayuntamiento. Intervinieron en el acto, el alcalde de Villa de Mazo, el presidente del Cabildo Insular de La Palma, el periodista Domingo Acosta Pérez y el doctor Amílcar Morera Bravo. Además se recitaron varias poesías como fue el caso del maestro Antonio Trujillo, con una obra de su autoría y dos señoritas, una recitando una poesía de Gumersindo Galván de las Casas y la otra, la poesía “Amor”, de Caridad Salazar, premiada en los Juegos Florales de 1928 en Cartago, Costa Rica. Además de Alicia de Robles Salazar, también se encontraban en el acto Nieves Pestana Hernández y Conchita Fernández, otros miembros de la familia, residentes en Santa Cruz de La Palma.

La Asociación Nuevo Surco y el Ayuntamiento de Villa de Mazo, rindieron un nuevo homenaje a esta escritora y poetisa el 8 de mayo de 2013, en la que fuera su casa natal en Monte Breña. En esta ocasión el acto estuvo conducido por el periodista Pedro Montesinos y participaron Blanca Pérez y José Manuel Robayna, actuales propietarios de la vivienda; José Roberto Martín, en nombre de la Asociación Nuevo Surco; Zaida Brito y Eduvigis Pérez, para recitar unos poemas; y Virginia Pérez Robles y su hijo Alberto Berrios, descendientes de la homenajeada, que habían venido desde Costa Rica para participar en este acto en nombre de la familia de Caridad Salazar.

Lil Soto, bisnieta de Adoración Salazar, que nunca antes había estado en Canarias, manifestó en esta visita que tanto ella como su marido que le acompañó, Felipe Adolfo Valerio Chaves, habían quedado impactados por la naturaleza de la isla. Hicieron distintos recorridos para conocer lugares de indudable valor paisajístico e histórico de la Palma como El Salto del Enamorado, la Playa de Nogales, La Fajana de Barlovento, San Antonio del Monte, por la zona norte de la isla. También subieron al Roque de Los Muchachos donde les impresionó además del paisaje, la presencia de los numerosos telescopios del Observatorio. Visitaron también el Mirador del Risco de la Concepción, el Santuario de la Virgen de Las Nieves y el volcán Tajogaite, del cual nos cuentan que hicieron un seguimiento constante mientras duró la erupción por el interés que para ellos tenía el hecho de que se producía en el lugar en el que vivieron sus ancestros.

Aunque se hospedaron en Santa Cruz de La Palma mientras estuvieron en la isla, pudieron visitar y pernoctar al menos una noche en la hacienda Salazar, en la actualidad dedicada a alojamiento de Turismo Rural con el nombre de Casa Salazar. También tuvieron la oportunidad de tomar contacto con varias personas del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma y la Sociedad La Cosmológica, que les facilitaron información diversa y de interés relacionada con la historia de sus antepasados palmeros.

El sábado 19 de octubre, cuando ya terminaba su visita a la Isla, se reunieron con un grupo de personas en la sede de la Asociación Nuevo Surco de La Rosa, entre los que se encontraban el alcalde, Idafe Hernández; Luis Cabrera y Julián Delgado, primer y segundo teniente de alcalde respectivamente y varios miembros de la directiva de la Asociación. En el transcurso de este sencillo pero entrañable acto Lil Soto expresó su agradecimiento por la acogida y el cariño que a ella y su marido se les dispensó en todo momento, sobre todo a Roberto y a Luis que les acompañaron en estos días en diferentes recorridos por La Palma y a Blanca Pérez por su recibimiento en la Casa Salazar. También recordó algunas anécdotas de sus antepasados en La Palma, que fueron recogidas por la maestra Juana Fernández, su tatarabuela, en un libro que fue publicado en 1912 en Costa Rica bajo el título de “El espíritu del río”, en el que narra sus vivencias y recuerdos compartidos entre La Palma y Costa Rica. Se despide de todos nosotros manifestando querer regresar cuando vea culminada su ilusión de escribir un libro sobre la historia familiar en el que está trabajando.

Comentarios

2 respuestas a «Una descendiente de Benito Salazar de León y Juana Fernández Ferraz visita La Palma.»

  1. Avatar de Alberto Berríos Pérez
    Alberto Berríos Pérez

    Un caluroso saludo desde Costa Rica a los amigos de la Asociación Nuevo Surco La Rosa. Siempre recordamos nuestra visita a la isla, y en especial a Villa de Mazo, donde nació nuestra abuela y bisabuela Caridad Salazar de Robles. Ustedes hicieron que nuestra estadía resultara inolvidable. Con aprecio, Virginia Pérez Robles y Alberto Berríos Pérez

  2. Avatar de Ingrid Soto Muñoz Salazar
    Ingrid Soto Muñoz Salazar

    Eterno gracias !!
    Uno se enamora de reconocer la huella que un día se caminó !!

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