Bendición de la pequeña capilla de San Jacinto en el Camino Viejo

El pasado 30 de mayo, coincidiendo con la celebración del Día de Canarias, se realizó una Ruta Cultural organizada conjuntamente por la Asociación Nuevo Surco y el Ayuntamiento de Villa de Mazo, para conocer un poco mejor aspectos etnográficos del barrio a través de historias y anécdotas de nuestros caminos, bajo el lema: “Un camino que nos une”.

Esta ruta, que estuvo animada y comentada por el maestro José Roberto Martín (Berto), tuvo como punto de partida la zona recreativa de la Montaña de La Breña y transcurrió por el Camino Viejo, en el tramo del barrio de La Rosa. Fueron objeto de visita y comentario el lugar de residencia del verseador Bernardo Gutiérrez, las historias de las cruces al borde del camino, una antigua Casa del Cura, el espléndido mirador de la Montaña de La Espicia, la Casa del Sicilia y el recuerdo que mantiene viva la memoria popular de la existencia de una ermita dedicada a San Jacinto, más adelante la casa que fuera de la reconocida repostera Luisa Moda, el cruce con el Camino de la Faya, el descanso “Llano de los Difuntos” y finalmente, la Cruz del Poleal, donde nos esperaba el “mulo”.

El mulo es una figura que reproduce en tamaño real a este animal, común en tiempos pasados en nuestros campos, que fue dado a conocer hace aproximadamente una década por Nuevo Surco para recrear la polémica surgida entre Monte Breña y La Rosa, para determinar a quién le correspondía dar sepultura al mulo que había aparecido muerto en el lindero entre ambos barrios. Delante de la Cruz de El Poleal el maestro Berto explicó la historia de este acontecimiento y leyó el “bando del animal” donde se daban instrucciones para llevar a cabo este particular enterramiento.

Llevando al mulo con nosotros continuamos la ruta para regresar al cruce del Camino de la Faya, donde se procedió a la inauguración de la pequeña capilla dedicada a San Jacinto, en recuerdo de aquella que estuvo ubicada a unos pocos cientos de metros más al norte, en el mismo camino. Al llegar a este lugar el maestro Berto explicó las razones por las que se había decidido construir este pequeño recinto, que se dio a conocer como “La Cancela de San Jacinto”, agradeció al Ayuntamiento su colaboración en la obra y a Gabriel Yanes que cedió el terreno necesario; el alcalde, Idafe Hernández, saludó y celebró este momento especial, como expresión de canariedad, de participación, de reunión de vecinos, para revivir historias pasadas de nuestra tierra, y luego don Emiliano Rodríguez García, nuestro párroco, procedió a su bendición.

A continuación tuvo lugar un brindis bajo unas carpas colocadas por la organización del evento en el descanso Llano de los Difuntos para degustar, en un agradable ambiente de confraternización, productos de la tierra como papas arrugadas con mojo, pan con chorizo, vino, roscas, entre otros productos.